"Hay cosas que conocemos y cosas que no, y entre ellas están the doors" (Jim Morrison)
Sinopsis
En los años sesenta el "rock and roll" fue la música de los jóvenes de esa época y lo mismo que en Europa, en Los Angeles surgió un grupo que rápidamente conquistó los escenarios gracias a la figura carismática de su líder, el poeta Jim Morrison, luego conocido por su comportamiento desafiante con la autoridad.
Crítica
Puntuación del crítico9En 1991, Oliver Stone emprendió dos proyectos con una encomiable labor de investigación y documentación para llevarlos a cabo. Fueron "The Doors" y "J.F.K".
The Doors es una magnífica película en la que Stone volvía a reflejar la turbulenta década de los 60 en norteamérica, en esta ocasión a través de la música y con un grupo que rompió moldes y causó furor a toda una generación gracias a su excelente sonido, las chocantes letras de sus canciones y la figura de su inclasificable líder, Jim Morrison.
Stone lo enfoca sin concesiones como un retrato de este excéntrico personaje, su camino inevitable hacia la autodestrucción: las drogas, el sexo y la fama pudieron con él. Plasmando su carácter indomable y su extravagante personalidad. Somos espectadores de sus alucinaciones y paranoias en plena actuación debido al exceso de drogas, visiones surrealistas en el desierto, indios bailando en el escenario... todo de la mano de un experto en crear estas atmósferas como es Oliver Stone.
Aparte de la extraordinaria banda sonora, la película cuenta con actuaciones muy buenas. Meg Ryan y Kyle MacLachlan están bien.
Val Kilmer hace, creo yo, la interpretación de su vida. Su caracterización como Jim Morrison es brillante.
Poco más que añadir. Muy bien dirigida, imágenes poderosísimas y escenas muy intensas, como cuando Kilmer le pide a Ryan que le mate con el cuchillo, o la escenificación de los últimos conciertos, una locura total.
"This is the end"
The Doors es una magnífica película en la que Stone volvía a reflejar la turbulenta década de los 60 en norteamérica, en esta ocasión a través de la música y con un grupo que rompió moldes y causó furor a toda una generación gracias a su excelente sonido, las chocantes letras de sus canciones y la figura de su inclasificable líder, Jim Morrison.
Stone lo enfoca sin concesiones como un retrato de este excéntrico personaje, su camino inevitable hacia la autodestrucción: las drogas, el sexo y la fama pudieron con él. Plasmando su carácter indomable y su extravagante personalidad. Somos espectadores de sus alucinaciones y paranoias en plena actuación debido al exceso de drogas, visiones surrealistas en el desierto, indios bailando en el escenario... todo de la mano de un experto en crear estas atmósferas como es Oliver Stone.
Aparte de la extraordinaria banda sonora, la película cuenta con actuaciones muy buenas. Meg Ryan y Kyle MacLachlan están bien.
Val Kilmer hace, creo yo, la interpretación de su vida. Su caracterización como Jim Morrison es brillante.
Poco más que añadir. Muy bien dirigida, imágenes poderosísimas y escenas muy intensas, como cuando Kilmer le pide a Ryan que le mate con el cuchillo, o la escenificación de los últimos conciertos, una locura total.
"This is the end"
Davis





